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Qué es y qué no es excelencia

¡ERES EXCELENTE O NO?

MENOS QUE LA EXCELENCIA, ¡NO!

Un hábito para el nuevo mundo empresarial y personal, es sin duda la 'EXCELENCIA'. Pero, ¿Qué es ser excelente? ¿Cómo lo aplico en vida? ¿Estoy siendo ya excelente?

Estoy segura, que sin duda ya eres excelente, sólo que aún no lo sabes. Y también te aseguro que hay áreas, dónde ni de cerca eres excelente.

Ser EXCELENTE es una forma de estar en el mundo, una forma de relacionarte con los demás, de vivir. Ser excelente no nace de la comparación con los demás, nace de la comparación con uno mismo.

Revisa este test, y comprueba tu nivel de excelencia:

1- La excelencia, no es ser mejor que nadie, ni nada en ninguna situación. Si te consideras excelente porque eres un crack en tu profesión. Eso no es ser excelente.

2- La excelencia es generosa, y es ofrecer a los demás lo mejor de ti en cada momento, en cada circunstancia. Si tratas por igual a clientes, proveedores, padre, madre, amigos, etc ... con el mismo nivel de cariño. Eso es ser excelente.

3- La excelencia es dar en cada momento lo mejor de ti. Lo mejor que puedas en ese momento. Si un día estás con fiebre, tu excelencia será comparado a ese nivel.

4- La excelencia es hacer siempre más de lo que se pide de ti. No sólo profesional, también en las relaciones personales. Siempre con el máximo respeto hacia uno mismo. Ser excelente no es sucumbir ante los deseos de los demás.

5- La excelencia es tener especial cuidado y detalle con todo lo que haces y con las personas afectadas. Es buscar situaciones beneficiosas para todos los participantes en el juego.

6- La excelencia es humildad. Ser excelente es tratar con excelencia a los demás, y reconocer su grandeza.

7- La excelencia es un hábito. Requiere de mejora continua, formación, aprendizaje, autoevaluación y acción.

 

Ser EXCELENTE es un hábito que traerá abundancia a tu vida. Nunca olvides que lo que das, es lo que recibes. Si das excelencia, recibirás excelencia.

 

  • Puedes pasar tus días de tres maneras:

1- Irresponsable: No haciendo ni lo que se espera de ti. No apartando nada al mundo, ni a la sociedad. Plantéate, qué aportas al mundo. Si tú no estuvieses, qué ocurriría.

2- Responsable: Hago justo lo necesario. Lo mínimo. No me esfuerzo ni un poco más. Por lo que tú das, lo que recibes. Una postura bien egoísta en la que antes tú y después tú.

3- Excelencia: Sobre la que hemos hablado. Una forma de estar en la vida en la que aportamos al mundo más de lo que recibimos. Y eso, inevitablemente nos devolverá con creces lo sembrado.

 

Recuerda, que se recogen menos frutos de los sembrados. Por ello, cuánto más resultados, más frutos quieras, más tienes que sembrar.

 

 

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