Ten a salvo el dinero de tu empresa. Reglas de Oro.

¿Porque no consigues ver efectivo en tu negocio? ¿Cuánto gana tu empresa y cuánto ganas tú?

Muchos emprendedores tienen una gran lío con esto. Las cuentas de su vida personal están mezcladas con las de su proyecto. No saben cuánto dinero necesitan facturar para que pague los gastos de funcionamiento (marketing, administración, producción-operaciones, etc) y el sueldo que ellos desean.

Os cuento en este post cómo hacer para que des el salto de emprendedor a empresario. Qué hacer con el dinero que factura tu empresa, con los ingresos que tú quieres recibir, con tus propio gastos y con los de tu negocio. Esta información es básica para hacer Rentable tu Negocio.

Os dejo con el post, espero vuestro comentarios al final.

Ten a salvo tu dinero. Reglas de oro para los emprendedores

Si ahora mismo te pregunto, en tu día a día:

¿En qué estás invirtiendo en tu empresa? ¿Sabrías contestarme?

Y si además te pregunto:

 ¿Sabrías cuáles son tus gastos y cuáles tus inversiones?

Te voy a explicar qué diferencia hay entre unos y otros, para que dejes de gastar de manera innecesaria. Te voy a contar las reglas de oro para tener a salvo tu dinero, y hacer crecer tu negocio.

Así lo hacen las grandes empresas, y así tienes que hacerlo tú para convertirte en grande y crecer.

Regla 1: Lo primero es lo primero.

REGLA DE ORO: Lo primero en lo que tienes que invertir, primer dinero tiene que estar sólo en saber si tu cliente quiere lo que tu ofreces.

Aquí aplica la metodología Lean Star-up. Aprende Rápido y barato.

Mi profesor en esta materia, el gran Nestor Guerra iba más allá.

Prueba tu modelo de negocio gastando menos 100€ y un sólo día.

Esto significa, que para hacer tu primer prototipo de tu producto o servicio, no inviertas más de 100€, ni más de un día, y sal a la calle a comprobar que la gente lo quiere y conoce a tu cliente.

Es un gran error de muchos emprendedores, tener una idea, y comenzar a estar semanas, meses e incluso años, detrás de desarrollar un producto, una superweb, y mil estrategias de marketing. Y una vez que salen al mercado, resulta que el cliente no lo quiere.

Hace años, cuando comenzaron los móviles pequeños, una empresa de comunicación, así lo hizo. Diseñó una forma que mejoraba la comunicación entre las personas. Permitía con un mismo contrato llamar a todo el mundo sin coste extra. Pensaron que era algo que todo el mundo querría porque mejoraba y abarataba el coste de las llamadas. Comenzó a montar su infraestructura, lanzaron 7 satélites al espacio (imagina el coste), y sacaron 7 modelos de terminarles, con una diseño de marca que ofrecía a las tiendas un bonito stand para exponerlos. Resulta, que para que la comunicación fuese por satélite, esos terminales llevaban una antena, digamos grande, de forma que ni podías meterlo en el bolsillo, ni en los bolsos para las mujeres iba bien. Como justo estaba saliendo al mercado terminales pequeños, la gente no quería llevan encima esos terminales, aunque el contrato fuese más barato, y les facilitase las llamadas a todo el mundo. ¿Qué ocurrió? No estudiaron a su cliente antes de lanzar 7 satélites. Así que tú, aprende de esto, y no lances satélites al espacio antes de saber si tu cliente lo quiere.

Regla 2: No compres, alquila. 

Una vez que sabes que tu producto lo quiere el cliente, no te lo saltes esta regla, menos aún en la primera fase de tu negocio. Muchos emprendedores comienzan comprando todo lo que creen que su proyecto necesitan. Los más lanzados comienzan con: necesito comprar un local, comprar mobiliario y maquinaria, invierten miles de euros en una web, y así puedo continuar con un largo etcétera que lleva a miles de euros, y cientos de horas de trabajo.

Sin embargo, no han comprobado tan siquiera, cuánto tienes que vender para recuperar esa inversión? Porque sí! Las inversiones en una empresa son para recuperarlas, no son a fondo perdido.

Aquí mi consejo es: alquila o subcontrata todo lo posible. No compres nada, hasta que no tengas bien claro cuánto vas a ganar con tu negocio, y en cuánto tiempo vas a recuperar estos gastos.

El coste de comprar algo que no necesitas es mucho mayor que lo que puedes perder por alquilar un servicio determinado. Te pongo un ejemplo, si para tu negocio tienes que atender a clientes de manera puntual, no compres un local para tener una oficina, primero alquila oficinas por horas y cuando veas necesario para tu actividad tenerlo, y tu negocio te genere ingresos suficiente, entonces, hazlo!. Es mucho más barato pagar durante un mes, incluso años, una oficina por horas, que comprar un local, o comprometerte a un alquiler un año, y no digamos de meterte en una hipoteca.

Afortunadamente la tendencia del mercado va por ahí: Alquiler de ropa para bodas, alquiler de coches por horas, alquiler de oficinas por horas.

Paga sólo por lo que necesites.

Regla 3: Antes de comprar pregúntate ¿Esto es necesario para mí?

Aquí hay dos puntos.

EL PRIMERO: La bendita costumbre de comprar lo que los demás tienen. 

Si ves que otro para su empresa tiene algo, tú también lo quieres. Si fulanito compra un coche grande, tú también, si es un plan de marketing, tú también.

¿Te paras a pensar que esto no es necesario para ti? Bien porque no lo necesitas o bien porque en el momento en que está tu negocio no lo requiere.

EL SEGUNDO: Es que compramos lo que queremos, no lo que necesitamos. 

Así funciona la mente de nuestro cliente, y así funciona la nuestra  propia. No te engañes diciendo, compro esto porque lo necesito para mi empresa, no!. Si no tienes unos objetivos claros en tu empresa y unos número en los que te guíes, no me lo creo. Esto, nos pasa a todos, también a mí.

¿Que hago yo para no caer en esto?

No comprar nada que no esté en el presupuesto de mi empresa. En Negocios Rentables, lo hago así con todas las empresa. Definimos qué vas a necesitar en el año para que tu producto o servicio se venda y te de la vida que quieres. Una vez que tienes el importe total de lo necesario, mis clientes radicalmente cambian la costumbre de comprar todo aquello que ‘quieren’ compran y comienzan a invertir en lo que ‘necesitan’ comprar.

Regla 4: El marketing sólo vende lo que la gente quiere. Estamos saturados.

¿En qué momento invertir en marketing online y directo? El marketing no es el primer paso de tu negocio. El momento para invertir en marketing, en redes sociales, en publicidad, ferias de tu sector, etc. no es hasta que no hayas comprobado que tienes un producto mínimo viable y una estrategia empresarial que te asegure que ese producto te va a hacer ganar dinero, y sobre todo y más importante: Sepas quién es tu cliente para poder hacer una campaña de marketing eficaz. Puedas hablarle a él, puedas ir a los canales donde están o hables su idioma.

Hay empresas que no invierten en publicidad, Zara es una de ellas, y Amancio Ortega es de los hombres más ricos del mundo. ¿Dónde está la clave de su éxito? En que nos ofrecen exactamente lo que queremos, ropa a buen precio y colecciones nuevas cada 15 días. No hacen ni un anuncio, y no lo necesita.

No digo que no sea necesaria la publicidad y el marketing, de hecho lo es. Pero depende el negocio que estés creando. Igual ocurre con las páginas webs, hoy todo el mundo cree que necesita una, y os fascinará saber que hay empresas que facturas más de 100 millones de euros al año y no tienen página web. Así que que antes de gastar en algo pregúntate: ¿Esto lo necesito realmente? Si te es difícil tomar tú mismo esta decisión, invierte en asesoramiento, consultoría o mentoring, antes de gastar en lanzar 7 cohetes al espacio para un producto que nadie quería. Te ahorras mucho dinero y tiempo.

Regla 5: Separa los gastos personales de un lado, de tu empresa en otro.

La última regla de oro es: Asígnate un sueldo en tu negocio, y de ahí paga tus gastos personales. No metas la mano en la caja de tu negocio. Esto que puede parecer obvio, por obvio…se obvia. Tu beneficio de tu empresa es una cantidad fija, y los beneficios al final de ejercicio, es decir, 12 meses después. Págate a final de mes, no día a día, ni venta a venta. Y al final del año, haz recuento de cuánto has ganado y cuánto has gastado, y si hay beneficios, entonces decide qué hacer con ellos.

El plan de rentabilidad que puedes descargar gratis en mi web, y al final de este post, te explica detalladamente cómo definir cada gasto y cada ingreso y como llevar las cuentas durante el año. Es un guión muy fácil para que puedas comenzar a llevar las cuentas de tu negocio y comenzar a hacerlo rentable.

Ahora, es tu turno. ¿Cuéntanos como lo estás haciendo en tu empresa?

Si crees que esta información puede ser útil para otra persona, enviársela para que pueda aplicarlo.

Feliz día y Gracias por tu lectura!

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