¿Eres capaz de volar?

Hoy ha venido a mí un antiguo cuento, que día a día significado mucho para mí. Curiosamente su significado al leerlo hoy es distinto al que tenía la primera vez que lo leí. Seguramente lo conozcas, y quizás ya lo leíste, pero seguro que hoy tiene un nuevo significado para ti.

En este cuento Jorge Bucay llama ‘espacio de aire libre’ a lo que hoy entendemos como ‘salir de nuestra zona de confort’. Más que nunca, ahora resuena en todas nuestras mentes palabras como libertad, dinero, emprender, motivación, liderazgo, inteligencia financiera, inteligencia emocional y un sin fin de adjetivos y cualidades que todos anhelamos tener y cultivar. Comenzar a formar parte de esta nueva corriente de desarrollo personal y profesional, sólo pensar en ello nos hace sentirnos mejor, sin embargo, estás dispuesto a esforzarte? estás dispuesto a volar?…Yo sí!! Estoy comprometida conmigo, con mi vida y mi situación, y si algo no es fácil, déjame tiempo que lo conseguiré. He experimentado que cuando las cosas en la vida no van bien, si tú no tomas la decisión de cambiar tu actitud, la vida te regala un empujón para bajar no sólo un peldaño de la escalera, muchas veces te empuja directamente al sótano y tienes que volver a subir peldaño a peldaño hasta llegar al ático.

No dejes que la vida decida por ti, decide tú. Cambia hoy tu actitud, y si realmente quieres resultados diferentes en tu vida, haz hoy cosas diferentes. Las decisiones del pasado son las que te han llevado hoy a ser quien eres, y tener los resultados que tienes.

Os dejo el cuento de Jorge Bucay. Animarse a Volar, y una pregunta ¿De qué situación de tu vida quieres volar? ¿Cuándo vas a comenzar?

 

ANIMARSE A VOLAR

..Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:

-Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.

-Pero yo no sé volar – contestó el hijo.
-Ven – dijo el padre.
Lo tomó de la mano y caminando lo llevó al borde del abismo en la montaña.
-Ves hijo, este es el vacío. Cuando quieras podrás volar. Sólo debes pararte aquí, respirar profundo, y saltar al

abismo. Una vez en el aire extenderás las alas y volarás… El hijo dudó.

-¿Y si me caigo?

-Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.

El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida. Los más pequeños de mente dijeron:
-¿Estás loco?
-¿Para qué?

-Tu padre está delirando…
-¿Qué vas a buscar volando?
-¿Por qué no te dejas de pavadas?
-Y además, ¿quién necesita?
Los más lúcidos también sentían miedo:
-¿Será cierto?
-¿No será peligroso?
-¿Por qué no empiezas despacio?
-En todo casa, prueba tirarte desde una escalera.
-…O desde la copa de un árbol, pero… ¿desde la cima?
El joven escuchó el consejo de quienes lo querían.
Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó…
Desplegó sus alas.
Las agitó en el aire con todas sus fuerzas… pero igual… se precipitó a tierra…
Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:
-¡Me mentiste! No puedo volar. Probé, y ¡mira el golpe que me di!. No soy como tú. Mis alas son de adorno… –

lloriqueó.
-Hijo mío – dijo el padre – Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.

Es como tirarse en un paracaídas… necesitas cierta altura antes de saltar.
Para aprender a volar siempre hay que empezar corriendo un riesgo.
Si uno no quiere correr riesgos, lo mejor será resignarse y seguir caminando como siempre.

Cuéntame qué área de tu vida estás queriendo cambiar, qué estás aplicando y qué resultados estás obteniendo. Tu experiencia nos ayudará a todos.

DE TODAS LAS COSAS QUE LLEVAS PUESTAS, 
LA MÁS IMPORTANTE ES LA ACTITUD.

Gracias a Manoli Melgar por esta frase.

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